Consulta y lectura previa del inmueble
Recibimos el pedido con planos si existen, fotografías del estado actual y una idea del uso que se le quiere dar. Antes de visitar, revisamos antecedentes: si el edificio está catalogado, qué intervenciones anteriores tuvo y qué normativa municipal aplica. Esa primera lectura evita prometer lo que no se puede hacer.
Visita técnica y calas de prueba
En sitio medimos humedad, revisamos revoques, carpinterías y cubiertas. Abrimos calas pequeñas para ver estratos de pintura y composición de morteros. Sin ese paso, cualquier presupuesto de restauración de fachada es una suposición. También identificamos qué elementos son originales y cuáles fueron agregados después.
Diagnóstico y propuesta de criterios
Con los datos en mano definimos qué se conserva, qué se consolida y qué se reintegra. Aquí se decide si corresponde mortero de cal, si hay que estabilizar estructura antes de tocar el acabado, y qué nivel de intervención cromática admite la fachada. La propuesta se entrega por escrito con planos de estado actual y estado proyectado.
Expediente y permisos patrimoniales
Si el inmueble está protegido, el proyecto pasa por la comisión de patrimonio correspondiente. Armamos la carpeta con memoria descriptiva, fichas de materiales y cronograma. Los tiempos de aprobación varían según jurisdicción y no dependen de nosotros; conviene preverlos desde el inicio y no después de contratar la cuadrilla.
Obra con registro continuo
Durante la ejecución documentamos cada avance con fotografías fechadas y planillas de materiales. Cualquier hallazgo imprevisto —una estructura oculta, un revoque distinto al esperado— se resuelve con el director de obra antes de continuar. El registro no es burocracia: es lo que permite justificar decisiones ante una inspección posterior.
Entrega, manual de mantenimiento y seguimiento
Cerramos con un informe final que incluye lo ejecutado, los materiales usados y las recomendaciones de mantenimiento a corto y mediano plazo. Una fachada restaurada requiere limpieza periódica y revisión de cubiertas para no volver al punto de partida. Dejamos pautas concretas para el responsable del edificio.